Los LLM y modelos multimodales han permitido crear IA que aparenta empatía, lo que abre nuevos retos técnicos y también éticos, morales y legales.
Cada vez son más los aspectos humanos que quedan reflejados en el comportamiento de los agentes que comparten con nosotros el día a día. ¿Dónde nos encontramos?
Sobre cómo el uso de la inteligencia artificial nos convierte en Narciso, una sociedad atrapada en su propio reflejo.
La delegación de nuestras decisiones, tanto individuales como de grupo, hacia un algoritmo cada vez más cerrado y más desconocido.
Cómo una ley de hace tan solo dos años, que aún no ha entrado totalmente en vigor, ya se ha quedado atrás.
El dilema emocional formado por la implementación de la IA en interacciones humanas, nublando los límites de la realidad y potencialmente congelando el crecimiento emocional.